Sumario del número 23

 

 Editorial 

                                                                                              

 

Por: Enrique González. Director-Editor de Grabado y Edición

Parece demostrado, tal como afirman los economistas, que el componente psicológico es determinante a la hora de encarar momentos de crisis. En Grabado y Edición hacemos lo posible por seguir esta pauta. Sin embargo, en ocasiones no dejamos de experimentar cierta debilidad, especialmente al recibir noticias tan tristes como el reciente cierre de la revista norteamericana Art on Paper. Para quienes no estuvieran al tanto, Art on Paper ha sido durante décadas la revista de referencia, nada menos que en todos los Estados Unidos, sobre el tema que nos incumbe: el grabado, la obra múltiple, los libros de artista, etc.

Art on Paper nació en la década de los sesenta, con el nombre de “The Print Collectors Newsletter”, como respuesta informativa al floreciente mercado de la obra gráfica en Estados Unidos. Después de una larga andadura, los últimos números que editaron vieron mermada considerablemente la publicidad, a consecuencia de lo cual el formato de la publicación quedaría reducido a la mitad. Finalmente, no han podido resistir los embates del mercado para mantenerse.

Como dice el refrán, cuando veas las barbas de tu vecino cortar... No estaría de más tocar madera, aunque, en honor a la verdad, nuestro caso dista mucho al de esta publicación hoy desaparecida. Sin riesgo a equivocarme, me atrevería a decir que Grabado y Edición es la prueba de que los milagros existen. Esto no es óbice para que estemos asistiendo a extraños movimientos en el panorama artístico de nuestro país, y en concreto en algunas instituciones oficiales vinculadas al grabado.

Esperemos que pase pronto este temporal.

 

                                                                                             

                                 

 

 

 

 Ensayo

                        

 

La estampa irreverente.

Por:  Juan Pardo Rabadán

Como ciudadanos vivimos inmersos en una gran mentira, engañados por las bondades que proporciona el liberalismo económico. Se trataría de la versión más radical del sistema capitalista que conocemos hasta ahora, una versión que desvirtúa el concepto de Estado como protección de la ciudadanía dilatando así las diferencias entre ricos y pobres. Como miembros de la cultura del bienestar, estamos dejando que nuestra comunidad

se transforme, cada vez más, en una sociedad unipersonal y consumista, ajena a todo cuanto no nos de forma directa e inmediata. El sistema de mercado, en definitiva, actúa atrayendo hacia sí todas las disciplinas, y las pone a su servicio para impedir sacudan los pilares de la ideología dominante.

En el campo del arte, el primer paso hacia su control se dio con la finalización del mecenazgo y la creación de la figura del marchante, encargado de manejar este negocio como una labor empresarial cualquiera. De esta forma, el artista pasó a estar fuera de la sociedad y pendiente de la rentabilidad como un productor alienado más. Con este posicionamiento, la obra se transforma en una mercancía destinada a abastecer un mercado basado en

una interpretación errónea de la autonomía del arte, convirtiendo ésta en la doctrina del sistema.

 

                 

 

 

 Entornado

                                                                                                              

 

Robert Flynn Johnson. El cazador de imágenes

Por:  Gabriel Muñiz y Enrique González

Robert Flynn ha sido conservador, entre otros, del Baltimore Museum of Arts y durante más de treinta años fue conservador jefe de la Achenbach

Foundation for Graphic Arts Museum de San Francisco. Actualmente es profesor emérito del Departamento de Grabado del San Francisco Art Institute.

A lo largo de su carrera, Flynn ha comisariado importantes exposiciones y dirigido catálogos de autores como Picasso, Durero o Rembrandt, figurando

en su haber la puesta en marcha de la primera exposición itinerante de Lucien Freud en los Estados Unidos.

Pero Flynn es, ante todo, un auténtico apasionado del arte. Su experiencia profesional y la obsesión por la búsqueda de lo bello, lo han llevado a reunir

una fabulosa colección de fotografías, en su mayoría ejecutadas por autores anónimos. Inicialmente, según afirma, empezó recopilando dibujos del siglo

XIX, pero cansado de la excesiva mercantilización y de los precios astronómicos que se manejaban en este apartado del arte, decidió dar un giro a sus

preferencias como coleccionista y apostar por su propia intuición y criterio personal a la hora de escoger las piezas que deseaba adquirir.

 

      

 Personal y transferible

                                                                                                                            

 

René Almanza 

Por: Gabriel Muñiz

René nació en Monterrey, al norte de México, hace 31 años. Su edad no debería sorprendernos, un dato en principio irrelevante al acercarnos a

la obra de cualquier artista. Sin embargo, en su caso llama poderosamente la atención que en tan corto plazo de tiempo, René haya sido capaz

 no sólo de producir una obra interesante y original en los campos de la ilustración, el grabado, la fotografía o la pintura, sino que a su vez haya

logrado poner en marcha importantes proyectos relacionados con la difusión del arte gráfico en un país como el suyo, donde la belleza de sus

paisajes y sus gentes conviven con el surrealismo inherente a la tierra, pero también donde embarcarse en cualquier tipo de proyecto resultaría

cuando menos quimérico.

 

 

 

 Entrevista

                                                                                                                             

 

Rafael Canogar 

Por:  Enrique González     Fotografía: Elena Campos Cea

Rafael Canogar está inmerso en la preparación del catálogo razonado de su obra, arduo trabajo coordinado por Paloma Esteban, conservadora

del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, quien está revisando toda su trabajo, artículos, entrevistas, publicaciones, fotografías... Por otro

lado el artista está deseando terminar esta especie de condena para lanzarse de lleno a su pintura, según afirma.

Canogar comenzó con la litografía en 1969, quizá en el mejor taller del mundo, el Tamarind Institute. Esta institución, en principio situada en Los

Ángeles, paso a ubicarse a Nuevo México, donde permanece activa a fecha de hoy. Allí inició una serie de litografías y allí fue realmente donde

se enamoró de la obra gráfica, sobre todo por el respeto con el que trabajaban en este lugar. En relación a la obra gráfica, opina que en nuestro

país no se ha llegado a entender cuál es su significado.

Al regresar a España continuó grabando, y en estos momentos, según sus propias palabras, lleva realizadas más de trescientas ediciones, entre

litografías, serigrafías y grabados. En la presente entrevista, Canogar confiesa su amor indiscutible por la pintura, profundiza en la esencia de su

obra y nos da las pistas para salir de la presente confusión en la que se encuentra el arte. 

 

 

 

 Proceso técnico

                                                                                                                             

 

Enmarcado de conservación

Por: Jesús Jiménez Peces

Actualmente asistimos a un continuo avance en la investigación y el conocimiento exhaustivo de los materiales que se emplean en los procesos

de conservación, así como la adopción de normativas específicas de homologación internacional de las mismas. También somos testigos de la preocupación por la perdurabilidad y el mantenimiento en condiciones óptimas de una obra de arte.

Con respecto al grabado, muchas técnicas de conservación se han centrado en el conocimiento y utilización de los materiales adecuados, así como

de las condiciones ambientales de exposición o archivo, y su correcta enmarcación. La adopción generalizada de los fabricantes de papel de la

norma ISO 9706, tanto para el papel de estampación como en los cartones utilizados en el montaje de enmarcado o archivo, garantizan su futura conservación. Factores ambientales tales como la correcta iluminación, temperatura, humedad relativa, contaminación, oxidación, biodeterioro, etc,

son estudiados y corregidos. También se regulan las características de exposición de una obra, según sea su manipulación, temporal o permanente.

Cómo todos saben, la finalidad de la enmarcación es proteger la obra artística. Un enmarcado defectuoso puede agravar y multiplicar los daños producidos por diversos factores ambientales. Estos agentes pueden producir el amarilleo y deformación del papel, la decoloración de los pigmentos,

la aparición de hongos e insectos, etc... y la utilización de materiales inadecuados provocará a su vez daños por acidez y oxidación que pueden ser irreversibles. Por tanto, un escrupuloso enmarcado será fundamental para la prevención y corrección de muchos de estos factores ambientales y ayudarán a la perfecta conservación de la obra.

 

         

 

 

 

   Número 23             marzo - abril 2010