Sumario del número 19

 

 Editorial 

                                                                                              

 

Por: Enrique González. Director-Editor de Grabado y Edición

Tenéis en vuestras manos la última entrega de Grabado y Edición hasta el mes de septiembre, y quizás sea un buen momento para hacer balance sobre las novedades que hemos ido implementando y los criterios que nos han guiado durante esta temporada.

Para comenzar, me gustaría poner el acento en el éxito cosechado con la sección “nuevas ediciones”, puesta en marcha en el número 15 del pasado mes de septiembre. En su momento creímos trascendental notificar sobre este nuevo objetivo editorial a todos vosotros, así como a galeristas y editores dentro y fuera de nuestras fronteras, respondiendo unánimemente a nuestro llamamiento. Entendemos, en este sentido, que hemos acertado con la idea, que existía una demanda por cubrir y que, posiblemente, sea la primera vez en nuestro país que se informe fiel y regularmente sobre este tipo de actividades.

En lo tocante a los propios grabadores, no hemos cejado en nuestro empeño por descubrir nuevas biografías, por mostrar con nitidez sus obras o por desentrañar sus inquietudes vitales y razonamientos. Como venimos haciendo desde nuestros comienzos, nos interesa dar difusión al trabajo de artistas españoles, pero sin olvidar lo que acontece en el panorama internacional. El concepto de globalidad pertenece, más que ningún otro aspecto de la vida, al mundo del arte.

No sería legítimo elogiar a ningún artista en especial, todos sin excepción han marcado una huella a su paso por Grabado y Edición. Pero, sin perder de vista nuestros objetivos, seguiremos muy atentos a la distracción que suponen las modas pasajeras, centrándonos en lo que realmente merece la pena en el mundo del arte, tratando eso sí, de unificar criterios y estar abiertos a vuestra opinión. Vivimos tiempos complejos, eclécticos, discernir entre el puro escaparate y el arte se ha convertido en una ardua tarea.

Para finalizar, destaquemos en el presente número la labor ejemplar de Universidades como la de Wisconsin-Madison de Estados Unidos, que aparte de su interesante tarea como editores, ofrecen una formación única a sus alumnos al integrarles en la elaboración y edición de los proyectos, en ocasiones verdaderos desafíos artísticos, que se plantean.

También en la presente edición podéis descubrir la labor de difusión y compromiso con el arte que tienen instituciones como la francesa La Casa de Velázquez, ubicada en nuestro país. Para terminar no quería dejar de recomendaros la lectura de la entrevista que realizamos al artista Juan Alcalde en su taller de Madrid, a sus 91 nos desvela la verdad de la vida.

Hasta muy pronto.  

 

                                                                                             

                                                                      

 

 

 Ensayo

                        

 

La estampa digital. 

Por:  Carmen Pérez González.

La introducción de los ordenadores en el mundo del arte gráfico ha hecho que esta definición genérica, aplicada a diferentes formas de trabajar en entornos informáticos dentro del mundo gráfico, se transforme en la expresión “arte gráfico digital”.

Un cambio similar en la terminología ha sufrido el mundo de la fotografía, en el que ha sido necesaria la distinción entre digital y tradicional dentro

de la misma categoría.

Pero la transformación más significativa se encuentra en el campo de la estampación; la inclusión de la tecnología informática ha supuesto una remodelación de sus planteamientos iniciales, de la creación y por supuesto, de la producción y la distribución de sus estampas, dando origen a la estampa digital. Un ejemplo de esto se puede ver en la aparición de esta nueva categoría dentro del Certamen De Arte Gráfico de la Calcografía Nacional, bajo la modalidad de Técnicas Digitales.

Todo esto revela como, en relativamente poco tiempo, se ha sido testigo de la aparición de un modo nuevo de conformar imágenes desde el punto

de vista digital y de una manera alternativa de observarlas y de reflexionar ante ellas.

 
 

                                  

                    

 

                                            

Instituciones

                                                                                                              

 

Casa de Velázquez. Francia en su compromiso con el arte contemporáneo

Por:  Yvan Nommick. Director de estudios artísticos de la Casa de Velázquez

En la creación de la Casa de Velázquez confluyen dos hechos. En 1909 se inauguró en Madrid una Escuela de Altos Estudios Hispánicos,

creada por la Universidad de Burdeos y destinada a acoger a investigadores franceses cuyos trabajos estuviesen relacionados con la civilización

de la Península Ibérica; se confió su dirección al arqueólogo Pierre Paris, futuro primer director de la Casa de Velázquez. En la primavera de

1916, una misión de cinco académicos franceses se desplazó a Madrid; entre ellos, el filósofo Henri Bergson y el compositor y organista

Charles-Marie Widor, Secretario perpetuo de la Academia de Bellas Artes. Widor pronunció el 3 de mayo, en el Ateneo, una conferencia

en la que expresó el deseo de que artistas franceses pudiesen perfeccionar su formación en España estudiando la pintura de Velázquez, Goya

o Tiziano, o la arquitectura monumental de Burgos, Salamanca, Toledo y Andalucía. Cinco días después, el rey Alfonso XIII comentaba a Widor:

“He leído, conozco las conclusiones de su conferencia. Si sus pintores, arquitectos, intelectuales de todo orden vienen aquí, las demás naciones

les imitarán. […] voy a buscarles un terreno; ustedes tendrán que encontrar los fondos para edificar”.

El rey escogió en 1917 un solar situado en la Ciudad Universitaria de Madrid, y una ley de abril de 1920 lo cedió en usufructo a Francia con

el fin de que construyera una residencia para acoger a artistas y a los investigadores de la Escuela de Altos Estudios Hispánicos.

¿Por qué “Casa de Velázquez”? Una leyenda indica que en este lugar, situado frente a la Sierra de Guadarrama, Velázquez acostumbraba

a instalar su caballete (...). 

 
 

         

              

          

 

 Entornado

                                                                                                                            

 

David Lynch & Tandem Press 

Por: Paula M. Panczenko. Directora ejecutiva de Tandem Press.

Tandem Press ya era un centro consolidado antes de su colaboración con David Lych. La propia historia del taller merecería, de por sí, varias

páginas por su acreditada labor. En opinión de sus impulsores, la creación y promoción del grabado, puede enmarcarse como una de las

manifestaciones artísticas más democráticas, una tarea inspiradora y estimulante para los artistas.

Ubicada en la Universidad de Wisconsin-Madison (UW-Madison), Tandem ofrece una experiencia educacional extraordinaria de cara a los

estudiantes, al profesorado y la comunidad artística. Sólo existen otras dos editoras profesionales vinculadas a universidades en los Estados

Unidos, Tamarind Institute en la Universidad de Nuevo México, y Graphic Studio en la Universidad de Florida del Sur. En líneas generales

Tandem Press, que fue fundado por el prestigioso Catedrático Bill Weege, es un laboratorio donde artistas de reconocido prestigio internacional

persiguen la experimentación creativa en las técnicas de grabado.

 

                                                                                                                 

             

                                                                                                                                          

       

 

 

 En el taller de...

                                                                                                                             

 

Juan Alcalde. Con perdón de la mesa

Por: Enrique González y Gabriel Muñiz

A sus 91 años resulta una persona lúcida, de trato amable y formas exquisitas, fácil conversación y al que una sola secuela parece haberle

dejado la edad: el entusiasmo por la vida. Nada más entrar en su casa-estudio, un maravilloso y espacioso ático en pleno centro de Madrid,

llama la atención la gran cantidad de cuadros, fotografías y grabados que pueblan las paredes, un entorno que hace honor a la cueva de Ali-babá,

donde los legajos y recuerdos personales conviven, de forma un tanto surrealista, con la cabina de un antiguo ascensor, un confesionario de una

iglesia francesa, porcelanas, fósiles y un sinnúmero de curiosos objetos.

Un esbozo de gran belleza atrae especialmente la atención. Se trata, comenta con nostalgia, de uno de los cientos de dibujos y pinturas que

dedicó, durante su estancia en París, a su gran amigo Marcel Marceau, el mimo de fama internacional, al que acompañó durante horas de

ensayos y representaciones, testigo de su forma de comer para no ganar ni un gramo de grasa, o de los numerosos espejos que poblaban la

casa, donde obsesivamente el cómico estudiaba hasta el más mínimo detalle de sus gestos.

Juan Alcalde posee cierta entonación de narrador de cuentos, su discurso tiene un ritmo que parece mecido por las olas, obligando a un esfuerzo

extra para asimilar la dureza ocasional de sus palabras, que llegan al oído con un envoltorio de poesía quizá heredada de Pablo Neruda, otro de

sus viejos amigos. Juan, de niño, era tímido hasta rayar con lo patológico. Según sus palabras, hasta el silencio lo sonrojaba. Ante tal aprensión

por la vida, dibujar significó para él una puerta abierta al mundo:“Pero esa cobardía se me quitó a cañonazos; fui a la  guerra de voluntario

a los 18 años, dejando a mi madre con lágrimas en el alma. Me avergonzaba no acudir a la contienda, y a un tiempo, detestaba el empleo

de las armas. En combate disparaba al cielo, matando nubes pero acabando también, todo hay que decirlo, con muchas ilusiones”.

 

                              

           

 

 

Opinión

                                                                                                                             

 

Encuentro internacional de Grabado No Tóxico. Monterrey - México

Por: Enrique González y Gabriel Muñiz

Entre el 11 y el 20 del pasado marzo, se celebró el primer congreso de grabado no tóxico en la ciudad mexicana de Monterrey, capital del

estado de Nuevo León, que tuvo como principal objetivo iniciar el camino para unificar criterios en la búsqueda de nuevos sistemas de trabajo,

más saludables para los artistas y menos contaminantes para el medio ambiente. A lo largo de los últimos años estos procedimientos han

comenzado a implantarse en gran parte de universidades, escuelas y talleres privados de buena parte del mundo. 

Este evento fue posible al empeño personal del artista gráfico y promotor cultural Sergio de Osio, que junto al Consejo para la Cultura y las

Artes de Nuevo León (Conarte), Alberto Luna, coordinador de Artes Plásticas de Conarte y Xavier Moyssén, coordinador del acontecimiento,

hicieron posible este importante encuentro internacional, único en su genero. Carlos A. Velázquez, secretario técnico de Conarte afirmó en unas declaraciones: "Gracias a la iniciativa del maestro De Osio y al conocimiento que a lo largo de los años ha acumulado sobre el grabado

y la obra gráfica, hoy se puede ofrecer a la sociedad de Monterrey, y a través de ella al mundo entero, un encuentro que sin duda

volverá a dar dimensión internacional a nuestra ciudad enriqueciendo a sus habitantes y visitantes"  

 

                

                 

 

Ensayo

                                                                                                                             

 

Mecenazgo cultural. Donaciones de estampas a la biblioteca nacional

Por: Jaime Mairata. Abogado. Profesor Asociado de Derecho Mercantil de la Universidad Rey Juan Carlos

Cualquier protección, apoyo o financiación dispensada a las artes o a las letras es mecenazgo, que junto con el patrocinio y la

esponsorización, constituyen hoy el soporte de la publicidad no convencional -below the line- a través de formas de comunicación

indirectas en el terreno de la cultura, dirigidas a ofrecer sutilmente una nueva dimensión de la empresa -del mecenas- ante sus públicos;

sensibilidad, filantropía y altruismo son los rasgos que a la postre definen al mecenas y le llevan a prestar su colaboración desinteresada

con la donación de bienes y obras de arte y la financiación de proyectos artísticos, sociales o culturales. Los poderes políticos,

conscientes de la importancia alcanzada por el fenómeno de la participación privada en actividades de interés general y público, han

propiciado una normativa tendente a incentivar esa colaboración privada, y a regular mediante la captación de fondos (fundraising) las

aportaciones realizadas a favor de entidades sin fines lucrativos.

En España el concepto de mecenazgo cultural incorpora la idea de participación social en la conservación y enriquecimiento del patrimonio

histórico español, cuya preservación exige indudablemente un mayor esfuerzo presupuestario de las administraciones públicas y una colaboración decidida de los ciudadanos, a quienes se incentiva cicateramente con lo previsto en la Ley 49/2002, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo a través de acciones como puede ser la donación de bienes culturales a instituciones de

prestigio como la Biblioteca Nacional, una de las seis primeras del mundo por la calidad histórica, científica, literaria y artística de sus fondos. 

 
 

            

 

 

 Proceso técnico

                                                                                              

 

Galvanografía. Galvanoplastia

Por: Alfonso Crujera. Artista visual. Profesor de grabado en la Escuela Luján Pérez de Las Palmas de Gran Canaria   

 No ha pasado mucho tiempo desde que a finales de 2005 escribí, para esta misma revista, el artículo “Grabado Electrolítico. Una técnica de grabado no tóxico”, publicado en el Nº 1 (enero 2006). Sin embargo, son muchas las sorpresas que los procesos electrolíticos me han proporcionado desde entonces; entre ellas, la que obtuve cuando intenté por primera vez poner en práctica las teorías que había leído sobre un proceso con diferentes nominaciones: polytypi, electrotype o galvanoplasta, e incluso electro-tint (como se le llamó en el siglo XIX). Gracias al Diccionario del Dibujo y la Estampa publicado por Calcografía Nacional, pude saber su nombre en castellano: galvanografía o glifografía, y también galvanoplastia, según otras fuentes. La definición sobre esta técnica, según dicho diccionario, dice literalmente: ”Procedimiento que consiste en la reproducción de una lámina de cobre a partir del recubrimiento electrolítico de un molde de la misma lámina(...)