Uno de los componentes más importantes de la obra de Joaquim Chancho es no contar historias, el no tema.
Partiendo de elementos geométricos preestablecidos sin un significado aparente, al filtrarlos por el tamiz de su sensibilidad y concepto,
genera en ellos una situación determinada que nos sumerge en una profunda sensación de reflexión. En su proceso creativo, una obra
conduce a otra y un pequeño accidente proporciona la pauta para la siguiente. Ésta, nace del ritmo, del tiempo, de los ciclos, del retorno
al pasado, sin caer en la serialidad.